sábado, octubre 28, 2006
Arranca Cinemad' 06
Con la de este año, son ya 13 las muestras de Cinemad que han visto la luz desde que la mítica Sala Revolver acogió las primeras proyecciones de una iniciativa que nació al tiempo que su hermano musical, el Festimad.
Aseguran sus organizadores que apuestan por lo novedoso y lo que es tan arriesgado que no tiene cabida en otras programaciones. A ellos acude el talento en bruto, una materia prima que más tarde los avispados productores se encargarán de modelar a su antojo.
Ilustres participantes
El libro de visitas de Cinemad tiene firmas que hoy son conocidas en todo el mundo pero no cuando proyectaron sus cortometrajes. ¿Les suena los nombres de Alejandro Amenábar, Santiago Segura y Alex de la Iglesia? Pues mucho le deben a este trampolín desde el que han saltado otros como Jaume Balagueró (Los sin nombre, Frágiles), Óscar Aibar (Atolladero, Platillos volantes) y Paco Plaza (El segundo nombre, Romasanta).
En anteriores ediciones Cinemad presentó a Santo, el enmascarado de plata, y atendió al cine de temática homosexual antes que nadie. También se encargó de rescatar figuras olvidadas, como la de Jess Franco, y menos explotadas, en el caso de John Waters; exploró el gore ibérico y dio a conocer al Wong Kar-Wai anterior a Deseando amar y 2046, sus cintas más aplaudidas y también las más recientes.
Completa programación
Películas escandalosas, valientes, originales, olvidadas... Espacio para la sorpresa y, por supuesto, también la divulgación. El nutrido programa de proyecciones no tiene nada que envidiar al de años pasados, sólo necesitamos tiempo para cubrir todas las sesiones de un festival abierto a todos gracias a sus baratas entradas por tan sólo 0 euros.
A este precio seguro que no hay quien se pierda los acercamientos a William Burroughs, cuya creación literaria ha sido fuente de inspiración a los largo del siglo XX, y a Seijun Suzuki, renovador del cine de género japonés. Podremos conocer más acerca de la trayectoria como actriz y realizadora de Asia Argento, hija del maestro europeo del cine de terror Darío Argento, y otra mujer, Louise Brooks, protagonizará una retrospectiva singular. La actriz más adelantada a su época, la de los años 20 y 30, marcó tendencia con su peinado y su atrevido estilo de interpretación, excesivo para sus compatriotas puritanos de Estados Unidos.
Las cinematografías más remotas tienen su hueco en esta semana. Es el caso de la turca, que durante los años 60 y 70 impulsó un cine fantástico sui generis que mezclaba acción y un toque de locura. Cinemad exhibirá dos de los títulos más representativos del género hecho en Turquía: Deathless Devil, de Yilmaz Atadeniz, protagonizado por un superhéroe enmascarado, y Tarkan, de Mehmet Aslan, que narra las aventuras de una especie de Conan turco.
Como viene siendo habitual, nuevos malditos españoles acoge 5 miradas a películas únicas en su género: La lengua asesina, de Alberto Sciamma; Mamá es boba, de Santiago Lorenzo; En penumbra, de Jose Luis Lozano; Poppers, de Jose María Castellví, y Fotos, de Elio Quiroga. Y no nos olvidamos del ciclo dedicado a los agentes secretos de serie B, otro con títulos de fuerte compromiso ecológico realizados con bastante pesimismo hace más de 30 años, el que rescata las películas menos vistas de David Cronenberg y el repaso a la vida profesional de Klaus Kinski.
A por los premios...
En el marco del festival se celebra el VII Concurso Internacional de Cortometrajes, uno de los más importantes de Europa por el montante en metálico de sus galardones y la variedad de categorías: ficción, ficción en 3 minutos, temática social, terror y ciencia ficción, videoclip y videocreación. Cada una está patrocinada por reconocidas marcas, como la productora El Deseo, factoría de los hermanos Almodóvar, el canal de televisión Calle 13 y la revista musical Mondosonoro.
...y la fama
El año pasado concurrieron 522 trabajos. Algunos de sus responsables seguirán la trayectoria de Nacho Vigalondo, un caso a destacar de todos los que pasaron por esta plataforma de lanzamiento, ya que se alzó con el primer premio en 2000 por Snuff movie y se consagró con 7:35 de la mañana, corto reconocido en 2004 no sólo por el jurado del festival sino también por los académicos de Hollywood, al seleccionarlo para un Oscar.
Es posible que este año se haya quedado con las ganas de participar pero tiene 365 días por delante para concebir al ganador del concurso a celebrar en 2007. Por lo pronto, eche un vistazo a la página web de Cinemad (http://www.cinemad.org) para no perderse todo lo que se cuece en materia de cine independiente y de culto.
Texto escrito por Daniel Galindo y publicado en Turismo Madrid.
viernes, octubre 27, 2006
De documentales va la cosa
Hubo un tiempo en que llegaban a los cines con cuentagotas pero esto ha cambiado gracias al gusto del público, educado e influido por la incipiente conciencia social.
El género no lidera el desembarco de largometrajes de estreno, pero raro es el viernes que no se cuela entre la ficción un documental. En 2006 hemos podido ver aproximaciones a deportistas de fama mundial (Amando a Maradona) y a músicos como María Bethania y Javier Krahe, visiones de países lejanos (El perro mongol) e incluso una investigación ficcionada, El crimen de una novia, sobre la historia que inspiró a Lorca en Bodas de sangre.
Un fenómeno curioso es el protagonizado por directores consagrados que se adentran en el formato en función de sus intereses. El responsable de Contra la pared, Fatih Akin, nos permitió oír los sonidos de Estambul Cruzando el puente. Cada uno explora el territorio que le apetece. A Sydney Pollack por ejemplo le gusta la arquitectura y profesa desde hace años una amistad con el padre del Guggenheim de Bilbao y la Ciudad del Vino en La Rioja alavesa. Apuntes de Frank Gehry queda como un trabajo de referencia acerca de la vida y la obra de un genio contemporáneo.
La pelota vasca: la piel contra la piedra también rescató de la ficción a Julio Medem, que continúa en la brecha produciendo obras como ¿Qué tienes debajo del sombrero?, reflexión acerca del aislamiento que puede provocar una discapacidad. Dirigida por Lola Barrera e Iñaki Peñafiel, cuenta la vida de Juditt Scott, una escultora norteamericana de 62 años a la que le llega el reconocimiento internacional después de vivir 36 años en una institución psiquiátrica. Judith tiene Síndrome de Down y es sordomuda.
Los documentales suelen llevar implícitos una fuerte carga política, en ocasiones sazonada con ironía, miren a Michael Moore, ahora más aplacadito mientras estudia nuevos proyectos. De Italia nos llegó ¡Viva Zapatero! sobre un episodio de falta de libertad de expresión en medios italianos, y de reciente estreno es En la piel de Jacques Chirac, peculiar biografía del líder francés donde dos profesionales del periodismo parodian al dignatario mientras trazan un recorrido por 40 años de historia gala.
Destinados a poblar los estantes donde encontramos los DVD musicales, pasan primero por la cartelera algunas joyitas que harán felices a los incondicionales de ciertos compositores y grupos. Neil Young: Heart of Gold es una lujosa grabación de concierto realizada por Jonathan Demme (El silencio de los corderos). No es un seguimiento de la vida del artista, como lo es No direction home: Bob Dylan, realizado por Martín Scorsese, que 28 años después completa su documental The Band. The Last Waltz. Y no para, ya que acaba de anunciar el rodaje de otro sobre los Rolling Stones. En esta línea, The Devil and Daniel Johnston nos presenta a un cantautor de folk carne de productoras independientes. Creador irreverente y siempre haciendo equilibrios sobre las lindes de la esquizofrenia, el compositor tiene ya su intenso retrato después de 5 años de trabajo de Jeff Feuerzeig, un esfuerzo premiado en Sundance.
Siguiendo la estela de la Escuela Catalana de Documentales o innovando a su manera, los españoles apuestas por fórmulas que combinan géneros. Chema de la Peña (Isi/Disi. Amor a lo bestia) se anima a mezclar realidad y ficción en Sud Express, aprovechando el trazado ferroviario entre París y Lisboa. El realizador venía de relatarnos los derroteros de veteranos cineastas como Mario Camus, Carlos Saura, Manuel Summers y Basilio Martín Patino en De Salamanca a ninguna parte.
Hablando de hombres y mujeres del gremio llegamos a Cineastas en acción, con el que Carlos Benpar cierra su díptico sobre la manipulación que sufren por culpa de productores ingratos, iniciado con Cineastas contra magnates. Y pendientes estamos de otras propuestas: Una verdad incómoda, donde el ex vicepresidente Al Gore nos guía por los efectos devastadores del cambio climático, y El gran silencio, 160 minutos en el interior de un monasterio de monjes cartujos donde estaremos acompañados tan sólo por sonidos.
Texto escrito por Daniel Galindo y publicado en LaNetro.com.
Avanzamos... "The Queen"

Paródico y sentimental es el vistazo que echa Stephen Frears a las dependencias del Palacio de Buckingham después de la tormenta que supuso la muerte de Lady Di en 1997.
Un curioso retrato contemporáneo que se tilda también de valentía al establecer ciertos lazos entre la casa real tutelada por Isabel II y los acontecimientos políticos y sociales que se sucedieron tras aquel acontecimiento.
Vuelve a casa un antimonárquico declarado que a sus 65 años se vanagloria de haber trabajado en diferentes frentes: ha hecho comedia con tinte social (Mi hermosa lavanderíA, Café irlandés, La camioneta), ha rebuscado en intrigas palaciegas a partir de lo escrito por Choderlos de Laclos y consigue como pocos aportar una mirada bastante sutil a los problemas del siglo XXI, como la inmigración ilegal en Negocios sucios. La cintas de este estilo las desarrolla en su terreno, en su Gran Bretaña natal, donde juega con elementos que conoce bien como la crítica ideológica y la ironía constructiva, mientras se evade con historias más frívolas en sus escapadas a EE.UU. donde ha rodado, entre otras, el western moderno Hi-Lo Country y la atractiva Alta fidelidad.
Si hay un área en el que Frears se siente seguro es en el de la política actual un nexo más de conexión con su compatriota Ken Loach, formado como él en la televisión de los 60 y 70. En Gran Bretaña se conocen muy bien sus trabajos para la pequeña pantalla, como The deal en el que presenta a Tony Blair en su carrera hacía el liderato del Partido Laborista, un personaje para él con más defectos que lindezas. En su último trabajo de ficción también ha querido hablar de otras ‘amistades peligrosas’, las de Blair con la reina de una institución que en su opinión cambiará cuando Isabel II ya no esté.
Lo correcto sería apuntar que The Queen trata acerca de ésta y otras relaciones en un ejercicio de cine inédito hasta el momento porque el de la monarquía es un tema tabú, en la isla británica, aunque más en Inglaterra que en las regiones colindantes. Levantando suspicacias durante su preparación, Frears, inteligente y mordaz, se divertía al afirmar que no estaba ante su película más política, pero sí la que contenía más políticos. Y un dato curioso nos lleva a la fotografía empleada: el responsable de Héroe por accidente y Mary Reilly ha querido resaltar el aire magnánimo de la que ocupa el trono real rodando las secuencias en las que aparece en 35 milímetros, confrontados, estilística y metafóricamente, a las imágenes de Tony Blair, en 16 mm.
Quizá porque resalta el lado más humano de una reina con carisma y criticada a partes iguales, la cinta ha levantado mucho revuelo dentro y fuera de sus fronteras. En lo que no hay duda es en que el grito es unánime al hablar de la interpretación de Helen Mirren. La actriz se alzó con la Copa Volpi en el pasado Festival de Venecia, incrementando los premios a su carrera como majestad: esta londinense, nacida en 1945, parece ya una experta en este tipo de papeles ya que apareció como reina en La locura del rey Jorge y en 2005 protagonizó la miniserie Elizabeth I, galardonada con 9 premios Emmy.
Texto escrito por Daniel Galindo y publicado en LaNetro.com.
jueves, octubre 26, 2006
El Circo del Sol levanta su carpa
Con la misma Alegría, pero con ánimos renovados. Así regresan los artistas y acróbatas trotamundos que evocan la fantasía del carnaval y la magia de los circos familiares de antaño. Alegría es otro de sus viajes oníricos por mundos fantásticos. Itinerarios repletos de referencias reales, aunque lejanas en el tiempo, por el que nos conduce el hechizo que provoca el excelente manejo de la luz y el sonido.
Entramos en su territorio: el Grand Chapiteau es su casa, una gran carpa sobre 20.000 metros cuadrados. En esta ocasión acoge el que quizá es el más circense de sus montajes, al menos en cuanto a temática se refiere. Los canadienses recuperan una de sus más queridas obras, un homenaje al mundo de la tramoya mezclado con el espíritu de la familia.
53 artistas de una veintena de nacionalidades recrean el sueño envolvente cada noche. Tres de ellos participaron en el primer Alegría, que data de 1994, y desde entonces han representado la obra durante los 12 años que ha durado una gira mundial que pronto se dará por concluida. Despiden de los escenarios un montaje donde reyes, poetas y payasos conviven de la misma forma que lo hacían quienes, con sus carromatos de ilusión, recorrían los caminos de la vieja Europa.
Con Dralion mostraron el mestizaje, la leyenda, la fuerza de Asia y África y la mitología de los cuatro elementos de la naturaleza. Dos años después regresan a la capital con un montaje que fusiona jazz, pop, tango y klezmer, el sonido de los juglares ambulantes. Alegría fue su tarjeta de presentación en 1998 y su re-estreno ratifica el carácter itinerante del espectáculo con que iniciaron a los profanos en el mundo de los sueños.
Conquistaron a grandes y pequeños, crearon afición a una manera de concebir la escena a medio camino entre el espectáculo de circo, el drama teatral y el concierto de música. Dejaron tan buen sabor de boca en Madrid que no podían hacer otra cosa que programar Quidam y Saltimbanco. Pero el que ahora se repone supuso un hito en los 22 años de historia de esta factoría de imágenes y sonidos envolventes.
Más de 9 millones de personas han disfrutado de Alegría, una metáfora al plantear una lucha artística entre dos órdenes: uno más clásico que recuerda a la corte de Versalles en el siglo XVII, poblada por viejos pájaros pendientes de intrigas y sucesiones, y otro etéreo, representado por nínfas y bronx, la nueva generación encargada de cambiar el mundo. Una historia ilustrada con números de trapecios, trampolines, contorsionismo, barras y malabares.
Texto escrito por Daniel Galindo y publicado en LaNetro.com.
martes, octubre 24, 2006
El mañana ya está aquí... Un recorrido por las nuevas tendencias en la ciencia ficción
Sólo hay que echar un vistazo a recientes estrenos como Hijos de los hombres, de Alfonso Cuarón, y A Scanner Darkly, de Richard Linklater, basada en una novela del visionario Philip K. Dick
Nos marchamos al pasado para ver nuestro presente: vamos hasta 1982, año de estreno de Blade Runner, un clásico en el que Ridley Scott adaptaba ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? (1968), relato también de Dick, inspirador al tiempo de películas como Desafío total, Minority report y Paycheck. Harrisson Ford hacía frente a una conspiración de autómatas revelados ante su condición de esclavos. Los replicantes no fueron los únicos con sentimientos ya que dos décadas más tarde Steven Spielberg dibujó su futuro particular en A.I. Inteligencia artificial y, con muchas dosis de acción, Will Smith correteó delante y detrás de maquinitas asesinas en Yo, robot.La cuestión existencial mecanizada cedió ante los avances en el campo de la manipulación genética y la pérdida de derechos en función de nuestro ADN. A mediados de los 90 Gattaca nos dio un preaviso acerca de la búsqueda de la perfección humana, con Ethan Hawke, Uma Thurman y Jude Law controlando sus sentimientos para no dar que hablar.
Una década más tarde, el siempre recomendable Michael Winterbottom (24 hours party people, En este mundo), respondió con Código 46, fábula trasnacional sobre inmigrantes, papeles y amores prohibidos por culpa de los genes.Sobre los miedos que se propagan desde los mentideros políticos y el abuso de poder se puede establecer una categoría donde entran títulos míticos como 1984 y Fahrenheit 451 –apoyado en la desaparición de los libros- y V de Vendetta, con Natalie Portman. El género está lejos de apocalípticas visiones de un planeta destrozado por meteoritos (Armageddon, Deep impact) y las consecuencias del cambio climático (El día de mañana). Corremos más riesgo si no controlamos la mano del hombre, responsable de la propagación de virus como el que deja un rastro de infectados en Gran Bretaña tan sólo 28 días después de cometer un error. Un ejercicio, el de Danny Boyle, que parece inspirado en una cinta de serie B titulada La noche del cometa, acerca del paso fugaz de un astro que convertía a los seres humanos en polvo o en zombis sedientos de sangre limpia.
La trinidad mexicana formada por Del Toro, González-Iñárritu y Cuarón, ha hecho de 2006 una buena añada. Dejamos al primero como renovador del apartado fantástico con la excelente El laberinto del fauno y adelantamos que el director de Amores perros y 21 gramos traza en Babel un mundo dividido por las fronteras y las diferencias económicas. Es el día de hoy, donde se acentúan los miedos y las inseguridades. Todo ello presentado a través de la óptica de un cineasta complejo.El tercero en discordia nos ha legado Hijos de los hombres, que condensa todo lo que queremos contar en estos párrafos. El mundo cambia a un ritmo que da vértigo y claro, influye en las formas de expresión, en el caso del cine, sugiriendo nuevos conceptos de ciencia ficción. Por lo general son películas necesarias que te quitan la venda de los ojos y avisan de que, como no paremos el rumbo del mundo, la fantasía futurista se convertirá en película histórica.
Texto escrito por Daniel Galindo y publicado en LaNetro.com.
martes, octubre 17, 2006
La "Alegría" del Circo del Sol

La compañía canadiense monta su carpa y permanece en Madrid hasta finales de noviembre.
Sus espectáculos son como sueños que se interrumpen una vez finalizado el conjunto de piezas que lo forman. Algo más de dos horas duran sus montajes, repletos de cuidados detalles y sensaciones milimetradas.
Hace 8 años se dieron a conocer en España con este mismo espectáculo, que precedió a otros como Quidam y Saltimbanco. Les ha sido favorable la respuesta del público español y por ello querían incluir Madrid y Barcelona -a partir del 22 de febrero- en su gira de despedida de los escenarios europeos, que llega tras 12 años con un título que aúna acrobacias, cuadros oníricos y más de 200 trajes y máscaras de aves fantásticas.
Cerca de 200.000 espectadores madrileños disfrutaron de Dralión en otoño de 2004. Aquella fue la última visita de una compañía que escapa a las formas de un circo al uso. Lo bueno crea afición y muchos tienen marcada en la agenda la fecha del 27 de octubre, día del re-estreno de Alegría en Madrid.
La misma esencia, nuevos números
Sus promotores reconocen que con Alegría hubo un antes y un después en los más de 22 años de historia de una institución convertida en franquicia cultural, con espectáculos repartidos por circuitos de todo el mundo y escenarios permanentes.
Toda la gente que en el año 2000 no sabía de la existencia de esta factoría circense de sueños, y por tanto no acudió al estreno de Alegría, tiene ahora la oportunidad de ser testigos de un carnaval que recuerda los circos familiares ambulantes que recorrían el viejo continente no hace tanto tiempo.
Vuelta a los orígenes
Hay que decir que más allá del argumento, estamos ante una filosofía de vida, aunque la bohemia del circo se adapta a los tiempos que corren. La gran familia compuesta por 150 personas, entre artistas y técnicos, ya no duerme en carromatos y caravanas, sino en hoteles y apartamentos.
Desde 1994, 9 millones de espectadores de 15 países diferentes han disfrutado del más barroco de los montajes de un circo donde no aparecen fieras sino bufones, trovadores, mendigos, viejos aristócratas, niños y payasos. El más joven del medio centenar de artistas tiene 11 años y el más veterano, 64.
Todos bailan al ritmo de la música compuesta para este montaje, pura emoción que brota de la fusión entre jazz, pop, tango y klezmer, sones propios de los judíos que habitaron la Europa oriental y aprehendidos por los juglares ambulantes con acordeón incorporado. Una banda sonora que se incluye en el álbum más vendido de todos los productos de la marca Cirque du Soleil, doble garantía de éxito y calidad.
Texto escrito por Daniel Galindo y publicado en Conturmadrid.com.
El Festival de Otoño inunda de vanguardia 35 escenarios

Teatro, música y danza conforman el sugerente menú de degustación escénica hasta el 9 de noviembre.
El principal evento de artes escénicas de la Comunidad de Madrid vuelve con la caída de las hojas de los árboles. El certamen otoñal está en la mente de los programadores internacionales y prueba de ello son los 7 estrenos absolutos y la visita de formaciones extranjeras, 28 en esta edición, que viajan hasta 35 espacios de la Comunidad de Madrid: 15 en la capital y 20 repartidos por otros tantos municipios.
Primeras figuras del teatro contemporáneo suben a los escenarios sus últimas creaciones. Es el caso de Robert Lepage, autor, director e intérprete que nos cuenta cómo es la dura vida de un compositor en The Andersen project, y el de Pina Bausch, considerada como la reina de la danza dramatizada, que en Nefés nos describe su Estambul particular. No olvidamos la presencia del londinense Peter Brook, quien a sus 81 años pone de manifiesto con Sizwe Banzi est mort su maestría unida a un conflicto tan sangrante como el de la inmigración.
Más vanguardia que tradición
Shakespeare, Goethe y Chejov regresan trasmutados gracias a los novedosos enfoques del siglo XXI. También se homenajea con Función Beckett al autor de piezas como Esperando a Godot en el centenario de su nacimiento. En esta época de mezcla de culturas, el término 'fusión' volverá a ser el más repetido en las reseñas de las obras y atenderemos a nuevas miradas a la danza, como las que resalta el Nuevo Ballet Español en Alma, con coreografías de Ángel Rojas y Carlos Rodríguez.
Condensar en sólo unos párrafos la actividad programada durante un mes es tarea difícil pero sí podemos destacar las claves de un certamen que casi no necesita presentación. Los gestores de los principales recintos escénicos saben que por estas fechas deben dejar hueco para acoger los montajes más atrevidos, sugerentes e incluso irreverentes. El festival, con 23 años de experiencia, se ha convertido en el mejor laboratorio escénico, sirviendo de ejemplo a otras iniciativas más alternativas como la invernal Escena Contemporánea.
Medio Madrid a escena
El espectador ávido de nuevas propuestas tiene una primera misión: la de hacerse con un programa de mano donde se reseñen los 37 títulos catalogados como música (4), danza (10) y teatro (23). Otra forma práctica de conocer la principales citas de un evento de por si principal es consultar la agenda de recintos como el Teatro de La Abadía, la Cuarta Pared, el Centro Dramático Nacional y el Teatro Albéniz, entre otros.
Las peripecias del soñador Peer Gynt, de Henrik Ibsen, serán escenificadas allí por la formación del Teatro Romea bajo la dirección de Calixto Bieito. El dramaturgo y director de escena se fue hasta la Noruega natal del autor de Casa de muñecas para rendirle tributo al cumplirse el primer centenario de su muerte. Entre la representación española, 7 compañías de las 35 que actúan, destaca Ur Teatro y el tándem formado por Helena Pimenta -una de nuestras mejores especialistas en Shakespeare- y Juan Mayorga -autor preferido por Animalario-, que presentan El chico de la última fila en el Círculo de Bellas Artes.
Coincidiendo con el festival, del 20 al 23 de octubre, tiene lugar en esta institución cultural el VII Salón Internacional del Libro Teatral bajo el lema 'El teatro también se lee'.
Texto escrito por Daniel Galindo y publicado en Conturmadrid.com.

